El aprendizaje a distancia llegó para quedarse

El aprendizaje a distancia llegó para quedarse

La educación se encuentra en este momento, en el centro de una revolución. La pandemia obligó a las instituciones educativas a adoptar con rapidez herramientas digitales que permitieran la enseñanza a distancia, una tendencia que venía avanzando con lentitud en los últimos años y que ahora podría consolidarse de forma permanente. La necesidad forzó los cambios, pero los múltiples beneficios obtenidos permiten concluir que el futuro de la educación es digital.

A pesar de la adaptación necesaria para desplegar estos esfuerzos, las barreras están cayendo y tanto educadores como alumnos están siendo conquistados por las bondades de la tecnología. En una investigación de Microsoft que consultó a 500 miembros de comunidades educativas entre marzo y julio de este año, el 61% indicó que esperan comenzar el 2021 en un ambiente de aprendizaje híbrido, con parte de las actividades en línea y otras en una dinámica presencial; el 87% dijo que el uso de la tecnología en general para la educación será mucho mayor que antes.

Basta una mirada a las posibilidades para entender por qué. Las ofertas de educación a distancia (como la de Totalplay Empresarial) ofrecen acceso a contenidos offline y en vivo, calendarización de actividades, gestión de exámenes, dinámicas de gamificación e integración con los sistemas previamente utilizados por las instituciones educativas. O sea: más y mejores datos, formas eficientes de gestionar el contenido y flexibilidad para enseñar de la forma que más acomode a profesores y alumnos. Además, todo puede ser entregado en un modelo Software-as-a-Service, así que las organizaciones ni siquiera necesitan contar con un equipo IT que realice la implementación y mantenimiento.

Los dos elementos mínimos recomendados para entregar un servicio de educación a distancia son el Sistema de Administración de Aprendizaje (LMS, por sus siglas en inglés) y una plataforma que permita el contacto en vivo entre educadores y alumnos. Education Elements, una empresa que trabaja con escuelas en Estados Unidos para digitalizar la sala de clases, recomienda para conseguir una relación educativa eficiente y perdurable, que las escuelas y los equipos encargados de la educación y el entrenamiento centralicen sus recursos en una locación única, como un LMS. De esta forma se puede mantener una continuidad en los contenidos, realizar un mejor análisis de los datos obtenidos y actualizar de forma eficiente los materiales a utilizar en cualquier momento.

Por otro lado, una institución educativa no es solamente un lugar que entrega contenidos de forma vertical y automatizada. No importa si las clases son 100% remotas o por completo presenciales, la construcción de una comunidad y un diálogo constante entre todos los actores será fundamental para hacer avanzar un paso más allá la calidad educativa. Para eso, contar con una comunicación cara a cara, en plataformas de video con capacidad de interacción y diálogo son una respuesta necesaria, en especial si están integradas con el LMS. Una reciente encuesta realizada por EdWeek a profesores, concluyó que las herramientas de video sincrónicas son las más efectivas para entregar contenidos, sin importar la materia que se esté enseñando.

La revolución digital en educación está solo comenzando, pero el momento para aprovechar todos sus beneficios es justo ahora.