Ciberseguridad

Diciembre 2021

Tres razones para confiar en un SOC que administre la Ciberseguridad

Ciberseguridad

Para enfrentar al cibercrimen ya no bastan las buenas intenciones. Semana tras semana se registran nuevos y más complejos ataques informáticos a todo tipo de organizaciones, mientras que el mercado de estos delitos ha crecido lo suficiente como para mantener a verdaderas pandillas profesionales. Los datos confirman que, más allá del tamaño y el rubro del negocio, los riesgos económicos y reputacionales que implican los ataques informáticos son demasiado altos como para no tomarlos en serio. La buena noticia es que mediante implementaciones como un Centro de Ciberseguridad Informática (SOC, por sus siglas en inglés), el reto se vuelve mucho más simple.

Más de USD$11 millones por minuto pierde la economía global por culpa de los ciberdelitos. Además, el Center for Strategic and International Studies estimó que el valor anual de los ataques cibernéticos ya sobrepasó el 1% del Producto Interno Bruto global. Detrás de estas cifras se encuentra una maquinaria de especialistas en infiltración, negociadores, cazadores de vulnerabilidades y desarrolladores de código malicioso que se mantienen en búsqueda activa de métodos para obtener dinero mediante ataques al corazón tecnológico de las empresas.

Pocos pueden reunir los equipos e invertir lo suficiente para hacer frente a todos los escenarios posibles de ataque, y es por eso que han surgido servicios profesionales de ciberseguridad que gestionan el grueso de las tareas necesarias para proteger la información de las empresas. Uno de los que está adquiriendo mayor popularidad es el SOC externalizado, que está creciendo a un ritmo de 28% anual.

Los SOC son plataformas dedicadas a la ciberseguridad y operadas por expertos en la materia, que buscan prevenir, detectar y responder a los incidentes a lo largo de toda la organización. La atención exclusiva que dan a las amenazas habilitan una serie de beneficios en las organizaciones, entre los que se encuentran:

  1. Simplificación y reducción de costos: Construir una organización a prueba de amenazas requiere mucho tiempo, entrenamiento de personal e inversión en equipos y software. La velocidad del mundo actual castiga procesos tan complejos y es por esto que los SOC se verán bien ante los ojos de las áreas financieras, que podrán además obtener resultados de forma rápida y realizar modificaciones sobre la marcha.
  2. Facilidad de implementación: De acuerdo con un estudio de PwC, los líderes tecnológicos como CIOs y CISOs prefieren externalizar sus SOC debido a la alta complejidad que implica desarrollar una solución propia equivalente. Un SOC no nace de la noche a la mañana, necesita planificación previa exhaustiva y un monitoreo constante para que cumpla su cometido, pero contratar servicios de seguridad profesionales puede acelerar la implementación considerablemente.
  3. Altos niveles de servicio y acceso a tecnología de vanguardia: Los buenos SOC ofrecen protección de 24 horas al día, los 7 días de la semana, pero además definen de antemano lo que pasará frente a los ataques, para evitar las sorpresas si es que alguna vez se sufre uno. El rubro también se ha transformado digitalmente, por lo que ahora es posible acceder a protección avanzada mediante Inteligencia Artificial y análisis de comportamiento integrado en el SOC, y es esperable que las tecnologías necesarias para la protección se integren con gran velocidad a estos servicios, a diferencia de lo que pasa en una gestión propia de la ciberseguridad.

Es importante, a la hora de buscar este tipo de servicios, cerciorarse de que cuenten con las validaciones necesarias. Alternativas como el Cyber Security Operation Center de Totalsec cuentan con certificaciones como ISO27001 e ISO20000, personal profesional a cargo de la operación y la promesa de una buena y rápida mitigación de amenazas. Frente al crecimiento del ciberdelito nunca será demasiado temprano para elevar los niveles de seguridad, pero fácilmente puede ser demasiado tarde.